Factores que influyen en la relación docente-estudiante

Como cuarta investigación, Flores Moran (2019) propone la existencia de una serie de factores que pueden influir, ya sea de forma positiva o negativa, en la construcción del vínculo docente-estudiante. Como primer factor, surgen preguntas respecto a las creencias del rol docente, buscando respuestas a: ¿para qué está el docente?, ¿cuál es su función como educador?, ¿cómo debe ser la relación  de los profesores con sus estudiantes?, ¿qué límites deben estar presentes en la práctica pedagógica?. Aunque estas creencias parecen firmes, se modifican con el ejercicio profesional desde la función del grupo de estudiantes con los que se relacionan. Este sistema de creencias termina siendo una pauta en su actuar, renovándose con la experiencia y la interacción con los alumnos. 

Como segundo factor tenemos el rol de la motivación de los alumnos, en donde Bono (2010) considera a los docentes como promotores de la motivación en los estudiantes para el aprendizaje, en un aula que se percibe como espacio para aprender y crecer. La motivación se constituye como un elemento importante en la relación docente-alumno, siendo ésta una promotora del aprendizaje. 

Como tercer factor nos adentramos en la dimensión afectiva, existiendo la posibilidad de que la institución educativa sea considerada como una experiencia emocional positiva. González y Villarrubia (2011) consideran que el constructo de inteligencia emocional permite abrir caminos para comprender el aprendizaje,  siendo a través del afecto, la relación entre las emociones, la adquisición de conocimientos y la motivación. 

Hay suficientes argumentos  para que los docentes sean conscientes de que la dimensión afectiva es necesaria para obtener un aprendizaje que signifique (González y Villarrubia 2011, p. 39). La interactividad de la relación que se establece entre docente-alumno,  debe asentarse en la calidad del vínculo emocional que se genere, más aún cuando el campo de las neurociencias ha encontrado conexiones entre afecto y desarrollo del pensamiento, para potenciar el aprendizaje.  


El aprendizaje significativo es un factor que implica que los docentes poseen las habilidades cognitivas para unir los conocimientos previos de los estudiantes con el nuevo conocimiento que se construye, dándoles sentido a lo que se está haciendo en el aula. Cuando los alumnos encuentran y experimentan este vínculo, generado por el docente, es lo que dispara en ellos el estado motivacional ligado a las ganas de aprender, por el sentido que les encuentran a los conocimientos propiamente dichos. 


Finalmente, la comunicación es un factor como elemento que genera la misma. Se debe tener claro que el proceso de aprendizaje es en sí mismo uno de comunicación, se aprende de manera significativa y enriquecedora en un ambiente rico en comunicación, con interacciones, en la relación con materiales bien mediados pedagógicamente, en la práctica de la expresión. El vínculo que se establece entre docente y alumno, es un espacio de comunicación del proceso de aprendizaje; donde se refleja la empatía, escucha activa, retroalimentación.




0 Comentarios

Dirigido a

Este blog está dirigido a todas las personas profesionales o no de la educación que quieran profundizar e indagar sobre el vínculo docente-estudiante, desde una mirada del docente